Materiales de la campaña

GIAHSA lanza un innovador Concurso de cocina en redes sociales “Del desperdicio a la mesa”
GIAHSA, dentro de su campaña de información y sensibilización “Orgánica y marrón, la mejor combinación”, ha puesto en marcha un Concurso de Cocina de Residuo Cero cuyo objetivo es fomentar prácticas culinarias sostenibles y reducir el desperdicio alimentario en hogares, escuelas de hostelería y negocios de restauración de la provincia de Huelva.
Un concurso que convierte los restos en creatividad culinaria
El certamen invita a los participantes a elaborar recetas rápidas utilizando al menos un ingrediente de reaprovechamiento, apoyando la reducción del desperdicio orgánico en cocinas profesionales y domésticas. Los vídeos participantes deberán publicarse en Instagram, con una duración máxima de un minuto y en formato vertical, acompañados de los hashtags oficiales #deldesperdicioalamesa y #organicaymarron, y mencionando a @giahsa.
El concurso cuenta con tres categorías:
- Estudiantes y profesionales de hostelería
- Ciudadanía
- Participantes de la Carta Gastronómica Provincial
Premios y fechas clave del concurso
Los ganadores de cada categoría recibirán premios en especie valorados en:
800 € – Estudiantes y profesionales de hostelería
500 € – Ciudadanía
500 € – Carta Gastronómica Provincial
Plazos del concurso
Publicación de vídeos: hasta el 10 de abril de 2026, 23:59 h
Selección de los/as ganadores/as: 15 de abril de 2026
Entrega de premios: 22 de abril de 2026 a las 13h en el salón de actos de la sede central de GIAHSA
El jurado, formado por representantes de centros de hostelería, GIAHSA, Diputación y Anthesis, valorará aspectos como la creatividad, el uso de productos locales y de temporada, la presentación del plato y el vínculo con la provincia.
Una apuesta clara por un futuro más sostenible
Con este concurso, GIAHSA refuerza su compromiso con la sostenibilidad y anima a toda la ciudadanía a participar activamente en la reducción del desperdicio alimentario. La iniciativa combina formación, creatividad y responsabilidad ambiental, demostrando que pequeños gestos en la cocina pueden tener un gran impacto en el planeta.






